Renuncia a progresía

20:08 Chema Flores 3 Comments

Renunciando a progresía
"Con solemnidad y no sin cierto pesar, renuncio con el estado televidente español de testigo a mi status de progre, sospechado de rojo y libre pensador. Renuncio a la progresía porque quiero corridas en Cataluña, quiero correrme en una fiesta de arte y muerte, verte correrte de buena suerte, y es más, quiero que vuelva José Tomás en Barcelona de nuevo. Y no me muevo de mi respeto a las tradiciones, y que los papelones los haga mi compatriota que juntó cuarenta firmas por la derrota de esta fiesta que pintaron Goya y Picasso, y por si acaso no quedó claro, le aclaro mi buen Andreu, que hago bulto por la libertad de culto y si prohibir es progesía y el progre es rabioso anti rojo, mi antojo es renunciar al progresismo ahora mismo".
Andrés Calamaro el jueves en Buenafuente.

3 exégesis:

Alejandro dijo...

Renuncia a todo el ideario progresista solo por defender el toreo... vestigio atávico de una cultura que ni siquiera es la suya... Será que no soy taurino, pero no lo entiendo.

A mi me gusta lo que dice. Más que el contenido de sus palabras, que puede estar sujeto a que te parezcan bien o no los toros, es el defender no estar metido en una caudrícula ideológica obligatoriamente. No creo que renuncie al ideario progre (existe eso? espero que no...) creo que solo se queja de que porque te tachen de progre y rojeras ya no te puedan gustar los toros. Pues no es cierto, ya que como dice mi padre: "a los rojos también nos gusta la merluza". Espero que lo que defienda sean las ideas propias y el librepensar.

Y para que conste, por mi que prohiban los toros, pero vamos, no me parece que sea momento de pelear por eso estando el país como está, tenemos cosas más importantes entre manos. No nos dejemos engañar con una zanahoria cual asno para apartar la vista de lo realmente grave.

dearcos dijo...

Yo creo que esto no es una renuncia ni mucho menos. Y, posiblemente, tampoco sea un apoyo a la fiesta de los toros en sí. A mi parecer, lo que hace es reprender a los que prohiben cosas. Él, como buen progre, no entiende de prohibiciones, sino de libertades. Al menos eso es lo que yo entiendo de sus palabras.